Pese a que los califica de personas “bien intencionadas”, el economista chileno radicado en Nueva York es muy crítico de las propuestas del equipo del candidato de Apruebo Dignidad. “El camino que ofrece Boric es un callejón sin salida”, asegura, y agrega que “nos llevará a un pantano del cual va a ser muy difícil salir”. Señala que votará por Sichel o Kast si pasan a segunda vuelta.
Chile se encuentra ante una bifurcación determinante para su futuro. Así ve las elecciones presidenciales de fin de año el economista chileno radicado en EE.UU. José Luis Daza. Y su mirada es sombría. Si gana Gabriel Boric, hasta ahora el candidato mejor perfilado en las encuestas, a su juicio el país arriesga a moverse en la dirección de los peores ejemplos de la región, incluso Venezuela.
“En términos de las propuestas, la característica central es que parece un esfuerzo concertado en ahuyentar la inversión privada, lo que ya está ocurriendo. La acumulación de medidas antiinversión privada parece suicida”, advierte. También analiza uno a uno los países que el Frente Amplio considera como referentes para sus medidas y desestima que esas experiencias puedan emularse en Chile. Respecto de la iniciativa que impulsaría Boric de llegar a la presidencia, respecto de exigir a las grandes empresas que incluyan en sus directorios una representación de los trabajadores del 50%, es lapidario en su juicio: " Mi predicción es que si siguen adelante con esta propuesta, la inversión nacional y extranjera va a colapsar”.
También critica, una vez más, a la clase política por el avance del cuarto retiro y defiende la labor del Banco Central y de su presidente, Mario Marcel
A casi un mes de las elecciones presidenciales, ¿es esta la más crucial para Chile desde 1990?
-Mi experiencia trabajando por 35 años en la intersección de macroeconomía y mercados financieros, en Asia, Europa, América Latina, USA, y observando países exitosos y experimentos fracasados, me indica que Chile se encuentra ante una bifurcación en el camino. El camino que ofrece Boric es un callejón sin salida. Nos llevará a un pantano del cual va a ser muy difícil salir, posiblemente décadas. Es el camino que han tomado muchos países de la región, todos con el mismo resultado. Argentina, uno de los países más desarrollados del mundo hace un siglo, tomó ese camino, y lleva décadas con gobiernos de derecha e izquierda tratando de salir. Brasil también tomó ese camino. Cada país con su idiosincrasia particular, pero todos empantanados con Estados hipertrofiados que no les permiten crecer. No me refiero a una política específica, me refiero a la forma de entender la economía, la integración al mundo, la dinámica del progreso. Boric y su gente dicen que quieren erradicar el modelo, y usando fraseología de Chávez, quieren refundar muchas de las instituciones. Provoste es Boric light, pero con muchas de las mismas ideas que he visto destruir países. Creo que cualquiera de los dos candidatos de derecha, mantienen viva la opción al desarrollo.
Usted participará la próxima semana en un seminario de la FPP analizando el programa económico de Boric, ¿qué aspectos son los que más le preocupan?
-No han publicado el programa final, aunque escuché a Nicolás Grau en el CEP y he oído otras propuestas. Estoy seguro que son personas bien intencionadas, pero veo muchos ejemplos de errores analíticos básicos en las ciencias sociales. Abunda el “sesgo de confirmación”, donde seleccionan solamente ejemplos que confirman su tesis, e ignoran la mayoría abrumadora de casos que apuntan en dirección contraria. También veo errores de identificación errónea de causalidad. La característica central del programa es el gran número de medidas antiinversión. La propuesta de renegociar los tratados de comercio internacional me parece una locura trumpiana, totalmente alejada de la realidad en que se desenvuelve la economía chilena.
¿Es un problema de análisis o de las propuestas?
-Ambos. En términos de las propuestas, la característica central es que parece un esfuerzo concertado en ahuyentar la inversión privada, lo que ya está ocurriendo. La acumulación de medidas antiinversión privada parece suicida. En términos analíticos hay errores básicos. Las economías son sistemas muy complejos. La presencia de mecanismos de retroalimentación y amplificación lleva a que pequeñas diferencias puedan conducir a resultados extraordinariamente disímiles. Me parece que hacen aseveraciones y comparaciones injustificadas.
Boric plantea hacer una reforma tributaria que recaude 8 puntos del PIB en 8 años. Su referente es Dinamarca. ¿Se puede imitar?
-Otro ejemplo de comparaciones selectivas. ¿Hicieron un análisis sistemático de todos los países que aumentaron el gasto e impuestos en esa magnitud en tiempo similar, o encontraron un caso y lo usan como ejemplo? Para entender el impacto de un alza de impuestos tenemos que entender cómo funciona el resto de la economía, analizar en qué contexto opera. ¿Sabía que Dinamarca tiene el mercado laboral más flexible de Occidente? Se puede despedir a un trabajador con solo tres días de aviso y sin pagar una sola corona de indemnización. ¿Cómo influye eso en la decisión de los inversionistas? Los trabajadores daneses no están obligados a comprar seguro de desempleo, pero cuando lo hacen, gran número de ellos lo compra en aseguradoras privadas. ¿Quieren imitar el mercado laboral danés como propuso Andrés Velasco? ¿Cómo influye en la intensidad de capital de la economía que sea un país pequeño, homogéneo, teniendo de vecinos a Alemania, Reino Unido y Suecia, en vez de Bolivia, Argentina y Perú? Cada vez hay más evidencia de que la geografía juega un rol determinante en la evolución de la estructura productiva. No considerarla es un error. Por ejemplo, la región del mundo que más creció en los últimos 30 años no fue China, fue el norte de México que limita con EE.UU. El resto de México languidece. Recuerde, pequeñas diferencias en sistemas complejos pueden generar resultados muy disímiles.
Y más allá de Dinamarca, ¿qué le parece aumentar la carga tributaria en 8 puntos del PIB?
-Va exactamente en la dirección contraria de lo que es necesario para retomar el crecimiento sostenido. Es una más de las medidas antiinversión. Es posible que inicialmente recauden altas sumas del sector privado. Pero el mundo no es estático. Los privados van a reaccionar en el periodo dos, tres y cuatro. En mi vida he visto dos tipos de economistas. Los que piensan en términos de transferencias y los que piensan en términos de incentivos. A la larga, los incentivos son muchísimo más poderosos que las transferencias. Los primeros piensan en términos de una acción. Los segundos en términos de interacción, donde lo que ocurre en el periodo tres, cuatro, cinco, es mucho más importante que la primera acción.
Él quiere terminar con el modelo neoliberal y extractivista que, dice, ha imperado en Chile, y propone una economía verde, sustentable, más inclusiva, de mayor valor agregado y con un Estado emprendedor. ¿Cómo ve ese camino?
-Hablar de modelo “extractivista” me indica que no conoce la realidad de la economía chilena. Chile construyó una economía de extraordinaria sofisticación y complejidad dado su nivel de ingreso, capaz de otorgar a la gran mayoría de los chilenos bienes y servicios accesibles solo en países desarrollados. Me temo que el desconocimiento va a destruir parte de esa sofisticación como lo estamos viendo con la desaparición de las hipotecas a 30 años, que solo una minoría de países en el mundo puede ofrecer.
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