El candidato republicano señaló no tener conflicto de interés por el caso que lo involucró en los Panama Papers, hecho que le fue enrostrado por Gabriel Boric en el debate del lunes. Por otra parte, dijo que entre una eventual segunda vuelta entre el abanderado de Apruebo Dignidad y Yasna Provoste, no se inclinaría por ninguno y votaría nulo.
Han sido días intensos para las campañas presidenciales, después que en el debate del lunes se dieran fuertes enfrentamientos entre los candidatos y se evidenciaran sus principales diferencias. Además de las discusiones que se dieron en temas contingentes como la situación de la Araucanía, el conflicto migratorio y los retiros de pensiones, esta semana ha sido clave para campañas como la de Sebastián Sichel, que tras su baja en las encuestas ha puesto como blanco atacar el programa de su contrincante en la derecha, José Antonio Kast.
Justamente, el represente del Frente Social Cristiano estuvo la noche de este miércoles en el programa El Candidato de Mega, donde confirmó una de las reformas que se contiene en su programa: la disminución en el número de ministerios de 24 a 12.
Ante la pregunta que se le hizo sobre cuánta gente significaba despedir al hacer ese recorte, señaló que “más que despedir”, se aplicaría una fórmula de “solicitar el retiro” de funcionarios públicos a cambio de entregar un “beneficio importante”. Sin embargo, Kast indicó que esa medida implicaría que “debiéramos solicitarles el retiro a unas 30 mil personas”.
Panama Papers
Por otra parte, en la conversación se le pidió algunas aclaraciones sobre su participación en las sociedades constituidas en Panamá -lo que le enrostró Gabriel Boric en el debate- que controlaban sus empresas Cecinas Bavaria y otros negocios inmobiliarios. Kast afirmó que nunca estuvo en Panamá, y que el mandato a su nombre fue para crear una sociedad en ese país. “Los abogados dijeron en ese momento ´es más rápido este camino’”, se excusó el republicano como una recomendación que le habían dado para hacer inversiones en Estados Unidos.
Se defendió diciendo que los recursos de su familia no están en Panamá porque “están todos en Estados Unidos”, hecho de que “si paga los impuestos”, estaría todo dentro de la legalidad. A pesar de que sus negocios fueron controlados en un 98% por la sociedad creada en el paraíso fiscal, dijo no tener conflictos de interés, debido a que “me retire de todas las empresas familiares el 2015″.

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